Conoce al artista: Renato Chacón

Algunas veces lo que pareciera ser un muro es en realidad una entrada. Cuando las dificultades de la edad y la enfermedad dejaron a Matisse imposibilitado para trabajar con pintura y lienzos, él cambió a las tijeras y al papel, creando algunos de sus trabajos más reconocidos, en la última década de su vida. Cuando Frida Kahlo quedó confinada a estar en su cama por meses en adelante, ella pidió a sus padres que montaran un espejo en el dosel arriba de ella, así pintó una serie de auto-retratos que la definirían como artista. Y cuando Renato Chacón perdió temporalmente el uso de su mano útil, el descubrió que su voluntad para pintar trascendía el dolor, y de igual manera encontró una entrada.”

Flamboyan ©Renato Chacón

Flamboyan ©Renato Chacón

Renato Chacón se muestra como alguien que ha estado en la montaña, y a diferencia de la canción de U2, encontró lo que había estado buscando. Alto y delgado, aparentando menor edad que sus 51 años, su auto-profesada búsqueda de una vida en paz, parece haber rendido frutos. Su taller y su casa son un estudio en serenidad, fluyendo juntos como su pasión por la arquitectura y la pintura. Renato ha dibujado y pintado desde que era un niño e incluso aunque trabaja como arquitecto, la pintura se ha convertido en su vida. Al tiempo que él me lleva por su casa y jardín en el Centro Histórico de Mérida, me platica acerca de su vida, y su volver a dedicarse a la pintura.

¿De dónde eres y cómo fue que decidiste venir a Mérida?

Yo vengo de la Ciudad de México, viví ahí la mayor parte de mi vida. Fue donde estudié Arquitectura, me enamoré, me casé, y construí mi carrera como arquitecto. Cuando mi matrimonió terminó, pasé mucho tiempo reflexionando sobre qué era lo próximo que haría y comencé a recordar lo sueños que tenía cuando era joven. Vivir en Mérida era uno de esos sueños- vine aquí de paseo justo después de que me gradué como arquitecto y me gustó mucho la ciudad. El cambio es siempre un catalizador para más cambios, así que me mudé a Mérida, compré esta casa y comencé a hacerla un refugio propio. Fue aquí donde comencé a pintar seriamente de nuevo. Me enamoré una vez más, pero esta vez de la pintura, del color, con cómo el color me hace sentir.

“El color no nos fue dado para que imitáramos a la naturaleza. Se nos dio para que podamos expresar nuestras emociones”- Henri Matisse

¿Entonces dejaste de pintar por un tiempo?

Danza ©Renato Chacón

Danza ©Renato Chacón

Antes de que me volviera arquitecto viví durante un tiempo en Nueva York y en una galería de Washington vendieron todas mis pinturas. Desafortunadamente, olvidaron pagarme por ellas así que me desilusioné un poco con la idea de ser un artista. Regresé a la Ciudad de México y dejé de pintar durante 15 años casi por completo… estuve enfocado en otras cosas. Mudarme a Mérida me permitió simplificar mi vida y encontrar mi voz de nuevo como un pintor.

¿Crees que muchos arquitectos se vuelven artistas?

Playa ©Renato Chacón

Playa ©Renato Chacón

No estoy seguro, pero eso parece suceder en nuestra familia. Mi abuelo fue ambos, arquitecto y pintor; él amaba las acuarelas y se lo tomó muy en serio que incluso descuidó a su familia. Mi padre también es arquitecto y pintor pero quizá debido a su educación él decidió centrarse en lo primero. Yo estoy tratando de vivir una vida más balanceada- a pesar de que amo la disciplina de la Arquitectura, necesito la libertad que la pintura me da. La Arquitectura es una forma muy rígida de ver el mundo, con muchos parámetros, y mi pintura es la antítesis de eso.

“No estoy enferma. Estoy rota. Pero estoy feliz de estar viva mientras pueda pintar.” – Frida Kahlo

Y entonces… nosotros llegamos a la montaña. Tú tuviste un accidente que te dejó imposibilitado para pintar durante un tiempo ¿cómo has encontrado tu manera de recuperarte?

Por supuesto que me sentí mal al inicio, pero luego me sentí agradecido de haber tenido otra oportunidad en esto que llamamos vida. Pintar viene tanto del corazón como de la mano, y mi corazón es fuerte. Yo creo que de alguna manera es como un nuevo comienzo pero pienso que me estoy volviendo bueno en eso.

Una vez más, la Merida English Library será anfitriona de un tour por alrededor de 25 estudios de artistas nacionales e internacionales en Mérida. Este tour en el que tú eres tu propio guía, el Tour de Estudios de Arte, es una oportunidad única para conocer y platicar con artistas como Renato. Este evento se llevará a cabo el sábado 18 de febrero del 2017. Visita la Merida English Library  para más información sobre los artistas y detalles del tour.

Conoce a la artista: Lorraine Toohey

Cuando llegué por primera vez a Mérida, en marzo del 2012, fue solamente para ver el lugar. Estaba vendiendo mi negocio y en busca de un nuevo desafío. Diez días después mi esposo y yo compramos una casa colonial de 100 años de antigüedad en el centro histórico de una ciudad que apenas acababa de conocer ¿suena familiar? Así es como a veces funciona aquí – Mérida te hechiza y “ya está”, has dejado tu antigua vida por una nueva y más brillante. Fue en ese viaje donde me encontré por primera vez con el trabajo de Lorraine Toohey, una ex maestra canadiense quien también había sucumbido ante el encanto de Mérida. Lorraine se ha enamorado de muchas maneras de la ciudad, se mudó desde Vancouver para iniciar una nueva vida aquí en México. Descubrí su pequeña casa y galería a tan solo una cuadra de mi nueva casa, y me gustó muchísimo su trabajo, tanto que me llevé dos piezas de arte conmigo a Calgary. Fue hasta cuando llegué a Mérida seis meses después que en serio pude conocer a Lorraine- artista, budista y alma afín.

¿En dónde estudiaste para convertirte en una artista?

Artist Lorraine Toohey

Artista Lorraine Toohey

Recibí mi BFA de parte de la Universidad de Alberta con una especialización en escultura. Era una estupenda escuela y estudié bajo escultores famosos como Anthony Caro, una figura clave en la escultura contemporánea por medio siglo, y Peter Hide, otro escultor abstracto, nacido en Bretaña, conocido por su trabajo con acero soldado.

Edmonton siempre ha tenido una comunidad artística muy brillante, especialmente en escultura con acero soldado y después de que me gradué, tuve un estudio en el centro por un tiempo. Fue durante esa época cuando fui invitada a un taller impartido por Caro en Londres y otro en NYC antes de que la vida me llevara a conseguir un trabajo de verdad. Yo era en ese entonces una madre soltera con un hijo joven así que regresé a la Universidad para obtener mi título en Educación. Cuando me gradué, no había oportunidades de trabajo así que me mudé a Vancouver donde comencé a enseñar. Yo era la jefa del Departamento de Artes Visuales y Escénicas en una preparatoria y en verdad disfrutaba ese trabajo, hasta que de pronto dejé de hacerlo (se ríe).

Como una madre soltera y maestra de tiempo completo ¿cómo lograbas incluir tu práctica artística?

©Lorraine Toohey

©Lorraine Toohey

No podía pagar un estudio donde trabajar con acero así que la mayor parte del tiempo trabajaba en ambiente del aula, en diferentes medios. Mi trabajo tomó un papel secundario en ese entonces debido a mis compromisos pero trataba de ocupar mis manos en algo.

¿Cuándo te mudaste a Mérida?

Como una maestra solía viajar constantemente en mis dos meses de descanso, vine a aquí por primera vez en el 2001. Varios años después decidí tomar una licencia y renté un pequeño departamento en Mérida. Mi hijo ya había crecido y lo único que yo quería era hacer arte, como mucha gente yo también me enamoré del lugar. Compré esta casa al año siguiente y era un total tugurio, así que regresaba en los veranos y supervisaba el trabajo hasta que llegó al punto en el cual ya me podía mudar.

Cuando nos mudamos por primera vez aquí, nos habían comentado que la comunidad yucateca era un poco cerrada- que es difícil ‘integrarse’ ¿cómo fue eso para ti, siendo una madre soltera, artista y extrajera?

Bueno, en realidad yo no conocía a muchos extranjeros pero en ese entonces conocí a Miguel Ángel Reyes quien era un importante grabador. Él se convirtió en uno de mis primero amigos y me presentó a muchas personas. Incluso yo me comprometí a aprender español ya que puede resultar bastante solitario si no hablas español. Viajé por América del Sur por años, lo cual ayudó. Ser parte de una comunidad artística igual resultó de ayuda. Pero definitivamente, Miguel fue quien me ayudó a abrir puertas y fue muy triste para mí cuando falleció hace algunos años.

¿Cómo has visto tu trabajo evolucionar, y eso tendrá que ver más con el lugar en el que estás viviendo o con el momento en el que estás de tu vida?

©Lorraine Toohey

©Lorraine Toohey

Es más debido al momento en el que estoy de mi vida. En Edmonton, la comunidad de escultores era muy machista lo cual no percibí hasta que estuve lejos de ella. Mi trabajo ahora refleja más mi interés en la naturaleza, en las formas naturales orgánicas, los lugares a los que he viajado y mi propio cuerpo físico y espiritual, y como ellos se relacionan con el mundo. Siempre he considerado la contención como buena idea para trabajar en escultura… ¿nosotros mantenemos el interior dentro o el exterior fuera? Para mí hacemos ambos, y estoy continuando mi exploración en este tema.

Tú practicas el Budismo ¿esto cómo ha influenciado tu trabajo?

Creo que influencía más la manera en la que trabajo que las obras que creo. En el budismo se habla sobre suavizar la necesidad de la simulación exterior, así que paso mucho tiempo a solas y estoy muy cómoda con eso.

Cuando fui a Sri Lanka el año pasado tuve un retiro silencioso de cinco días en las montañas sobre Kandy y fue una hermosa experiencia. Todo se hacía en silencio, lo cual al principio resultaba extraño- algunas veces declinaba y le hablaba al gato. Al mismo tiempo eso era liberador porque de hecho soy un poco tímida cuando estoy en grupo y el no tener que hablar era un alivio.

¿Entonces al final de esos cinco días tuviste uno de esos momentos Elizabeth Gilbert ‘Eat Pray Love’?

Me sentí tan calmada que el largo viaje de regreso en “tuk tuk” a la civilización fue una agresión hacia mis sentidos. Pero como el Budismo trata de enseñarnos, vivir en las montañas no es la meta. Es vivir conscientemente en el valle y visitar la montaña de vez en cuando si es necesario. A veces mi práctica artística es un valle, y a veces es una montaña. Acepto el proceso de crear arte, a veces, difícil y frustrante, y otras emocionante y profundamente satisfactorio, pero todo es necesario y estoy contenta con eso.

Una vez más, la Merida English Library será anfitriona de un tour que incluye alrededor de 25 estudios de artistas nacionales e internacionales en Mérida. Este tour en el que tú eres tu propio guía, el Tour de Estudios de Arte, es una oportunidad única para conocer y platicar con artistas como Lorraine Toohey. Se llevará a cabo el sábado 18 de febrero del 2017. Visita la Merida English Library  para más información sobre los artistas y detalles del tour.

 

 

 

 

 

Conoce al Artistas : Irvim Victoria y CM Pliego

Un pequeño voladizo no da suficiente refugio durante la repentina lluvia por la tarde, la cual es muy común en Mérida. Toco la puerta de madera y agito el protector de hierro pero la música de adentro ahoga cualquier intento de ser escuchada. Justo cuando estoy a punto de rendirme, la puerta se abre y una fuerte esencia de solvente y pintura escapa para mezclarse con el pavimento mojado de afuera.

Irvim Al

Artist Irvim Victoria

A veces cuando entro al reino de un artista, me dominan sentimientos de asombro e incredulidad. Asombro hacia lo que estoy por descubrir e incredulidad por la caótica fusión de la vida con el arte. La casa/estudio del pintor mexicano Irvim Victoria es como la selva tropical yucateca que a él tanto lo inspira, hay arte tragándose todas las cosas en su camino. La mesa está camuflada con pintura; una silla ha cambiado su función al volverse una rejilla para ropa de trabajo; y un sofá ha sido sofocado por lienzos.

©Irvim Victoria

©Irvim Victoria

“Acabo de terminar esa serie de paisajes”, dice Irvim mientras admiro las piezas sobre el sofá. “Fue parte de un programa de becas en el cual trabajé por un año. Me llevé mis lienzos a lugares como Celestún y Sisal y trabajé en el sitio. Luego hice otra serie, una interpretación más abstracta de esas pinturas. Ahora estoy haciendo algunos dibujos, e incluso estoy colaborando con mi amigo y artista Juan Pablo en piezas de gran tamaño… me gusta trabajar a lo grande”, él sonríe.

Nos encaminamos a la parte trasera del estudio, donde el artista Carlos Pliego está pintando. Esta parte del estudio está llena de luz, con techos lo suficientemente grandes como para acomodar los lienzos de gran tamaño que Irvim prefiere. Pliego tiene su propio estudio pero ellos se juntan unas cuantas veces durante la semana para pasar el rato y pintar.

¿Dónde se conocieron?

CM (Carlos) Pliego

CM (Carlos) Pliego

“Nos conocimos en el ESAY (Escuela Superior de Artes de Yucatán) aquí en Mérida, los dos estábamos estudiando pintura,” Irvim responde de primero. “Sí, pero yo me salí,” Pliego admite. “Eso no era para mí, decepcionantemente para mi madre. Ella pensaba que yo necesitaba un pedazo de papel para ser un pintor pero yo sabía que eso no era verdad. Así que trabajé mucho e hice muchas pinturas que vendí en las calles y en mi casa”.

©CM Pliego

©CM Pliego

“Yo comencé a pintar en madera que encontraba ya que no tenía dinero pero poco a poco, con ayuda de personas como Gerardo Gamboa en la Galería La Eskalera, comencé a vender más de mis obras. A partir de ahí, ya era capaz de comprar lienzos y eventualmente encontré un estudio en el cual podía vivir y trabajar.”

¿Y qué hay de ti Irvim, cuál fe tu primer “break”?

“Pliego”, dice Irvim. “Yo vivía en un departamento muy pequeño cerca del mercado y no tenía algún cuarto en el cual pudiera pintar. Pliego acababa de rentar un gran espacio con su novia y me preguntó si quería compartirlo con él, lo cual por su puesto yo quería. Yo estaba terminando una pieza para entrar en el Bienal de Yucatán cuando conocí a una pareja de Santa Fe que vino a ver a Pliego. Ellos se enamoraron de mi pintura y la compraron”. Él se pausa por un momento antes de continuar. “La otra cosa importante para mí fue tener la posibilidad de exhibir en el MACAY (Museo Fernando García Ponce) siendo un estudiante. El MACAY tiene una importante relación con el ESAY que proporciona a muchos de los estudiantes la oportunidad de mostrar su trabajo de una manera profesional. Mi trabajo fue muy bien recibido y yo estaba agradecido por la oportunidad.

©Irvim Victoria

©Irvim Victoria

Irvim y Pliego tienen una diferencia radical en su estilo de pintar pero es claro que ambos comparten un respeto mutuo hacia sus trabajos. Les pregunto a ambos sobre qué es lo que más admiran acerca del otro como artista.

“Yo aprecio sus trazos sueltos y libres, su crudeza,” dice Irvim. “En general, las pinturas de Pliego tienen un sentimiento de ferocidad o libertad…”

“Para mí” Pliego interrumpe, “el acto de poner pintura sobre un lienzo es muy físico y aun así, a veces es muy sensible y suave por lo tanto tengo que aprender a controlarme”. El hace una pausa, como si estuviera midiendo la seriedad de la pregunta. “Irvim y yo comenzamos a trabajar juntos teóricamente, y luego llegamos a un punto donde yo esperaría a ver qué es lo que él está haciendo. Él es como un científico, siempre experimentando con las cosas, y él me inspira… tenemos una reciprocidad”, el añade, batallando con la palabra en Inglés pero yo sé exactamente a lo que se refiere.

img_9327Esta es la primera vez que Irvim y Pliego estarán participando en el Tour de Estudios de Arte aquí en Mérida, y como estarán colaborando, yo les pregunto si considerarían pintar “en vivo” ese día. “Absolutamente,” Pliego sonríe, “¡pintar es una fiesta!”

Una vez más, la Merida English Library será anfitriona de un tour de alrededor de 25 estudios de artistas nacionales e internacionales en Mérida. Este tour en el que tú eres tu propio guía, el Tour de Estudios de Arte, es una oportunidad única para conocer y platicar con los artistas, y se llevará a cabo el sábado 18 de febrero del 2017. Visita la Merida English Library  para más información sobre los artistas y detalles del tour.

 

 

 

 

Vivir en el asombro: Artista Eck Follen

Es un largo camino desde Jackson Mississippi hasta Mérida, México, la ciudad “del sur” que Eck Follen ahora llama hogar. Su carrera como artista, maestra y emprendedora tuvo raíces humildes. “En el dormitorio de niñas de un colegio Presbiteriano,” Eck respondió cuando le pregunté donde había comenzado todo. “Estudiamos pintura y dibujo y el arte de ser una dama educada, lo cual no me interesaba.” En vez de eso, Eck floreció en hervideros de creatividad más liberales que los de sus orígenes, convirtiéndose al final en una escultora. Concentrada en el mobiliario, Eck encontró su pasión en la madera y el metal, exhibiendo en galerías y museos desde Boston hasta Anchorage. Unas cuantas de esas piezas viajaron hasta su casa/estudio en Mérida, y es aquí donde hablamos sobre su vida como una artista.

Iniciaste como una diseñadora textil y luego te trasladaste hacia el mobiliario. ¿Cómo fue que eso sucedió?

©Eck Follen

©Eck Follen

“Inicialmente estudié diseño textil pero crecí frustrada con el medio. Como un capricho tomé una clase de carpintería y mi mente explotó con las posibilidades de lo que podía hacer con la madera y luego el metal. Me di cuenta inmediatamente de que estaba destinada a trabajar en otra dimensión e hice mi MFA en Diseño de Muebles Industriales en la Rhode Island School of Desing.”

“La madera es algo más que un textil y ella me resultaba familiar. Mi madre cosía mientras yo crecí por lo tanto yo entendía los conceptos de diseñar y crear un patrón, y luego hacer que las piezas encajaran.” Ella hace una pausa para acariciar a uno de sus cuatro gatos, el cual está acurrucado sobre la mesa del estudio. “Yo creo que cada cosa que creamos es algo que previamente ya conocemos, en el fondo de nuestras células. Estamos creando algo que existe dentro de nosotros.”

img_9241Su estudio está lleno de bloques de cera encáustica y pilas de pasteles al óleo, en colores que lucen tan bien como para comerlos. Repisas con objetos encontrados comparten espacio con esculturas caprichosas hechas de materiales inesperados. Por aquí, dos esculturas “Calderescas” de muy delgadas clavijas esperan su próxima interacción. Por ahí, filas de cajas de té llenas de envolturas vacías cuentan su propia historia. “Soy una coleccionista de cosas,” admite Eck al notarme viendo las cajas con las envolturas descartadas. “Las he coleccionado por años- mi vida en té,” ella se ríe.

Parece que como artista has trabajado en una variedad de medios. ¿Hay algún común denominador en tu trabajo?

img_0963Yo diría que sí. Tengo una fascinación por la línea, con la idea de que un cambio en la perspectiva puede alterar lo que un objeto es, y por lo tanto uso la línea y figuras lineales para llegar ahí. Una ciudad tridimensional en el suelo se convierte en una fantástica composición lineal desde el aire. Una cubeta de metal aplanada, una vez más se puede convertir en un objeto dimensional en otro medio, todo a través de mi interpretación de la línea.

Y por supuesto, la pregunta que está en la mente de todos… ¿cómo descubriste Mérida?

Mi esposo Charlie, quien es también un artista, quería mudarse a México desde mucho tiempo atrás, pero los lugares que visitamos no encajaban del todo. Creo que el catalizador para mudarnos fue en la fiesta de 60 años de un amigo, en la cual alguien dijo “Simplemente adoro el hecho de que me quedaré sentado aquí 30 años en adelante, mirando hacía el mismo hermoso paisaje”. Ese pensamiento nos sacó de nuestra inercia y entonces nos tomamos en serio la búsqueda de un lugar para vivir en México. A raíz de un viaje que hicimos a Isla Mujeres visitamos Mérida, nos enamoramos del lugar, vendimos todo lo que poseíamos y venimos aquí.

Suena como que el mudarse fue metafóricamente un nuevo lienzo, muy parecido a como abordas tu arte.

©Eck Follen

©Eck Follen

“Muy astuta”, Eck se ríe. “Me he acordado de una amiga, quien ha sido una artista textil durante 50 años, hay una profundidad en su trabajo que sólo 50 años de práctica la pueden dar, y respeto eso inmensamente. Pienso que enloquecería si yo hiciera lo mismo o viviera en el mismo lugar por 50 años, eso simplemente no está en mi naturaleza. Me emociono mucho al aprender nuevos procesos y Mérida definitivamente me ha dado eso.”

“En este punto de mi vida, estoy creando arte para alimentar mi propia curiosidad”, Eck comenta cuando le pregunto acerca de su nueva obra. “Existe una libertad en no tener que aplacar en una galería o preocuparse por poner comida en la mesa”. Ella hace una pausa. “Con eso dicho, igual hay un verdadero reto en no tener parámetros, pero pienso en mí como una científica matemática libre, el estudio es mi laboratorio en donde puedo experimentar, y jugar.” Eck sonríe. “Creo que la gente en el Tour de Estudios se sorprenderá con lo que este año va a ver, y estoy muy emocionada de ser parte de eso.”

No puedo dejar de tocar cosas mientras me muevo alrededor de la habitación, su estudio un obvio lugar de juego y experimentación. “Jugar es una forma de arte subestimada,” me dice Eck, “y una de esas palabras que se ha convertido en algo despectivo. Si tú estás jugando, no estás siendo serio. Mi filosofía es que jugar es cercano a los niños y los niños son cercanos al asombro, y es en el asombro donde puedes descubrir cosas. Vivir en el asombro es un lugar muy placentero para estar, y en esta etapa de mi vida, es donde yo elijo vivir.”

Eck es uno de los 25 artistas que estarán participando en el Tour de Estudios de Arte este año, el sábado 18 de febrero del 2017. Visita Merida English Library para más información sobre los artistas y detalles del tour.

Mujer en llamas : Marcela Díaz

One of my favourite interviews, with renowned Yucatan artist Marcela Díaz, is now in español. Much gratitude to a dear friend and fellow writer, for all his assistance with the poetic translation.

Una mujer solitaria se para al borde, mirando hacia al abismo de su propia vida. La noche es confidencial, únicamente con las estrellas como testigos. Ella, cuidadosamente abre una caja de fósforos que ha estado sosteniendo en sus manos las últimas horas. Toma su último sorbo de vino, que ha sido su compañero y fortificación en esta noche oscura y quieta. Después, enciende el fosforo y observa como su mundo se sume en las llamas.

©Marcela Diaz

©Marcela Diaz

Marcela Díaz fue criada en Monterrey, México. Cuando su padre murió repentinamente a la edad de 38 años, ella junto con su madre joven y sus seis hermanos y hermanas regresaron a sus raíces, a Mérida. “Yo tenía tan solo ocho años cuando perdí a mi padre”, Marcela me compartió, “y de alguna forma también perdí a mi madre. Ella estaba siempre en el hogar, pero después de la muerte de mi padre, ella tuvo que dedicarse al trabajo para mantenernos – nosotros nos mudamos de una vida con mi padre a una sin él, y eso fue un poco aterrador para todos nosotros.”

Es difícil imaginar a Marcela asustada por cualquier cosa – ella encarna una ferocidad y fuerza que hacen contraste con su suave voz y escasa estatura. Marcela toma asiento enfrente de mi, con un nuevo corte de cabello estilo pixie, haciéndola parecer mucho más joven de sus 53 años. Como el fénix, Marcela se ha alzado entre las cenizas de una vida marcada por el dolor y pérdidas. Ella se ha despejado de todos los escombros de su alma, y canalizado su pasión y convicción en una sola cosa que trasciende toda pérdida – su obra.

Es la obra lo que nos conecta. Sus esculturas masivas hechas de cuerda de henequén o algodón son algo que nunca he visto. Las cruces claveteadas con cactus, las cuerdas y nudos enroscados como si fueran cuerpos en la muerte y la vida, los vestidos elevados sobre mi cabeza; todos son hermosos y dominantes, y al ver todo esto me encontré determinada a conocer a la artista responsable de inspirar mi propia alma.

Como un centinela, la mujer se erige como una guardiana mientras las llamas devastan la sangre de su vida y su dolor. Sudor y lágrimas, junto con cientos de días de soledad son ahora una pira funeraria de ira y auto-odio. Ella respira el olor acre del ardiente henequén, sin sentir ninguna clase de remordimiento sobre lo que ha hecho. Esta es su penitencia, su cruz que tiene que cargar. Su amado ya no camina en la tierra y es la fosa ardiente que la liberará de su manto de vergüenza.

Marcela DiazMarcela Díaz se convirtió en un artista cuando ya era una mujer madura – tenía 43 años cuando tuvo su primera exhibición. Tuve curiosidad sobre cuál fue el catalizador de su dramática transición de esposa y madre a una artista obsesionada, y le pregunté como sucedió esto. “Cuando llevé a mi hijo mayor a la universidad en los Estados Unidos, me la pasé llorando en el avión todo el camino volviendo a casa”, Marcela compartió. Se puso silenciosa mientras vivía nuevamente este momento en su mente, todavía muy vivo aunque ya ha pasado una década desde eso.” Era como si pudiera ver mi vida enfrente de mí – una vida llena de perdida. Pude ver que iba a perder a mis próximos tres hijos al mundo, justo como me paso con el primogénito, pero aun más importante, pude ver que también yo iba a perderme a mí misma.

El dolor de esos momentos estaba grabado en el rostro de Marcela, y yo esperé calmadamente mientras ella se compuso. “Aunque fui criada por padres estrictamente católicos, no soy un católico practicante. No voy a misa o confieso mis pecados. Sin embargo, converso con Dios a diario y creo en la divina providencia. Han habido muchos lugares en mi vida donde no pude observar más allá de mi dolor y en cada uno de estos lugares, un regalo se me fue otorgado que solo puedo interpretar como una especie de milagro”.

Yo estaba impactada con la abertura y generosidad que Marcela tenía conmigo, dada nuestra amistad apenas iniciaba. Le pregunte acerca de estos “regalos”, esos momentos de divina providencia, y como la han moldeado como persona y como artista.

“Gerda Gruber fue uno de mis regalos”, Marcela ríe. “Tenía 39 años cuando vi una publicidad en el periódico que decía que Gerda estaba aceptando a una estudiante más en sus cursos de residencia de escultura de 3 años. Todavía estaba en una profunda melancolía que parecía no tener fin, y la llamada a artistas de Gerda despertó mi alma. No era una artista y nunca lo había sido, pero sabía con cada fibra de mí ser que esto es lo que fuí destinada a hacer. Obviamente Gerda también creía esto – ella acepto mi apasionada petición y tres años más tarde, encontré mi voz como artista.

Un pequeño y persistente sonido interrumpe el ensueño de la mujer y por un instante, se pregunta dónde está. El sonido continúa, luego se detiene, y una voz susurra en su oído, “Hermanita, preciosa, tu sobrina está llamando desde Francia”. La mujer se vuelve para ver a su hermana de pie a su lado – parece que su hermana está siempre al lado de ella – La mujer toma el teléfono y escucha la voz lejana de su sobrina. “Tía, lo vi, vi a tío en un sueño hermoso. El estaba sentado en una silla, mirando tu exposición, toda tu obra, y estaba sonriendo. Me contó lo orgulloso que está de ti, lo muy muy orgulloso que está de ti. Él era todo tan real que sentí que hasta podía tocarlo”.

©Marcela Diaz

©Marcela Diaz

Le pregunté a Marcela sobre todas las cruces presentes en su obra, un símbolo obvio, pensé, dada su crianza religiosa. “Mis cruces no son símbolos de cristianismo – mis cruces son símbolos del hombre y de la mujer,” ella asevero. “Estas pueden acostarse en abyecta desesperación, estas pueden pararse fuertemente con los brazos tirados de par en par como si estuviesen diciendo “aquí estoy, abrace a quien soy”. O podrían liberar sus espinas de ira hacia el mundo, porque guardar esa ira adentro es igual a morir.”

Blog_1X4A4744¿Y los vestidos? “los vestidos son bellos”, ella afirmo, “pero son mucho más que eso. Los vestidos son como ‘artificios’, máscaras que usamos como mujeres, con los papeles que desempeñamos o somos forzadas a realizar. Estas representan los confines de una sociedad preocupada por la percepción y lo apropiado. Representan la fuerza y la individualidad inherente a en nosotros mismos, pero que frecuentemente no se ve ni se abraza. Son la muestra de la Doña, la Esposa, la Niña, la Madre, la Puta, la Mestiza, la Yucateca.” Cuando pregunte acerca del henequén en sí no hubo titubeos. “Henequén es Yucatán, Yucatán es el henequén, y por lo tanto, yo también soy el henequén. El henequén lleva consigo una gran historia de extrema riqueza y pobreza, fuerza y fragilidad, belleza y dolor”. Descubrí mi identidad en el henequén, hallé un sentido de pertenencia, encontré a Marcela.

La mujer se para en el borde del fuego ardiente, observando cómo los retazos de su obra se cuelgan en el cielo como si fueran polvo de estrellas. Su cuerpo en una vara de adivinación, volviendo a las fuentes de su angustia como si dijera, “esto también, es la fuente de tu despertar.” Con una claridad que nunca había conocido, ella comprende que este no es el fin del trabajo de la vida, es tan solo el comienzo. Y es su amado quien la ha liberado.

Los Reyes de las Piedras

blue-wallSe tomaron alrededor de cinco meses y el trabajo de cinco personas para construir el muro de piedra labrado a mano. Ata me contaba esto mientras supervisábamos la estructura de 3.5 metros de alto. El muro se extiende alrededor de 10 metros a través de un espacio arbolado, y es lo suficientemente ancho como para que se pueda bailar entre esta estructura, realmente quería hacerlo, es un espacio muy hermoso. “tres hombres construyeron uno en tres días”, menciono él, apuntando a un muro aún más grande y alto hecho de blocks de concreto recubierto de color turquesa. “ambos están hechos a mano, pero solo en el de piedra se puede observar lo que es una verdadera obra de arte.” Desde donde yo los observaba, ambos lucían muy artísticos.

Al rededor, había un grupo de trabajadores que me miraban con detenimiento a medida que hacia la entrevista a Ismael balanceándose en el muro, como un escultor, cuidadosamente colocaba una gran piedra antes de aplicarle el mortero. El albañil o constructor moderno ya no usa instrumentos hechos de piedras o varas de madera, pero aun usa la plomada maya para crear líneas perfectamente verticales. Lo hecho a mano en México toma un nuevo significado para mí mientras contemplaba a estos artesanos, a estos reyes de las piedras, haciendo magia con rocas obtenidas de las excavaciones en el sitio, usando únicamente su talento, instrumentos rudimentarios y mucha paciencia.

img_8561Atahualpa Hernández Salazar me dijo “el estado de Yucatán es una roca gigantesca.” El y Víctor Cruz son socios en Taller Estilo Arquitectura, se especializan en diseñar a detalle los hogares contemporáneos, usan materiales de Yucatán. “nos gusta usar cada piedra que descubrimos a nuestro paso”, el continua diciendo. “cuando excavamos para hacer una piscina, usamos la roca extraída para construir los muros interiores, las piedras más bonitas que hayamos las reservamos para decorar los jardines y los ornamentos de los muros, y tratamos de usar casi todo. Ser “verdes” para nosotros significa usar recursos que están fácilmente disponibles. Es decir, orientar las estructuras de forma que maximicen el flujo de aire natural y minimicen la necesidad del uso del aire acondicionado, además preferimos usar construcción hecha a mano que la construcción hecha por maquinaria, por lo tanto se reduce las emisiones y el diseño permite a la flora existente permanecer en su lugar.” Luego mire hacia arriba para poder ver un árbol muy alto cascabeleando a través de un agujero en el techo. “cuando iniciamos el proyecto”, Ata afirma, “habían 72 árboles, hoy todavía nos quedan 65.”

img_8571El trabajo de los albañiles Yucatecos es legendaria, y los reyes de las piedras no son la excepción. Ellos se balancean y saltan por andamios muy por encima del suelo, sin descanso elevan cargas de roca y cemento equivalentes a su propio peso, todo esto lo realizan mientras tallan la piedra en un calor que ni un texano soportaría. Ata y yo, recientemente visitamos a sus albañiles en la casa 72, en la cual se encuentra un brillante proyecto estilístico con trabajo en piedra. “¡hola Travesti!, Ata le grito a su principal trabajador que estaba parado sobre los andamios- el resto de los trabajadores empezaron a reír. ¿Qué le dijiste?, le pregunte. “es su apodo, le decimos el Travesti.” Le pregunte porque le llaman así y Ata me dijo “creo que solo para bromear con el.” Juzgando la sonrisa que le produjo la broma a José, parece no molestarle en lo absoluto. José está trabajando en un inmenso muro cubierto con círculos de piedra de diversos tamaños. El con mucho cuidado marca los círculos con una sección de poliducto eléctrico, con su habilidad crea patrones dentro y fuera de los círculos. El ha estado trabajado en esto durante todo un mes y está claramente satisfecho con sus resultados. En la parte trasera de la propiedad, otro albañil dibuja gigantescos círculos con un clavo y una cuerda a forma de compas geométrico que son después delineadas con una delicada circunferencia de piedra. Me cuestiono si esta es la versión maya de la cubierta de un muro, después se vinieron a mi mente ideas para planear mi próxima casa. www.tallerestiloarquitectura.com

Traducción Braulio Medina Loría

Conoce al artista: Juan Pablo

In 2015, I had the pleasure of mentoring a young UADY student named Braulio Medina Loría who was studying to be a translator. In my desire to start posting stories to Yomimiyo in español, I reached out to Braulio for help. I hope this is the start of a great friendship—thank you Braulio!

febtou_lrLa crudeza de su voz  coincide con las pinturas del estudio de Juan Pablo. “lo siento, fue una noche larga”, dice Juan, afinando la voz de su garganta y ofreciéndome una silla. Un cenicero de cristal repleto de colillas de cigarros estaba puesto en una mesita de madera como si fuera  un pisapapeles, colocado sobre un montón de bocetos y dibujos que sostenían los esbozos contra la fuerza del movimiento de un abanico de techo. Yuxtapuesto entre una botella de tequila medio vacía y una cucaracha boca arriba, se encontraba un arrugado paquete de Delicados.  Me tomo unos cuantos segundos para darme cuenta que el caos que esta sobre la mesa es un tanto perfecto, yo estaba ahí observando como un bodegón esperaba  convertirse en una de las próximas pinturas de Juan Pablo Quintal García.”

portrait02Hay algo en el estilo de Juan Pablo que me recuerda a un artista marginal, en cuanto a su desenfrenada creatividad se refiere. Cuando le pregunte sobre esto, las barreras de lenguaje salieron a flote. “arte marginal es un término que fue acuñado a principio de los años setentas como un sinónimo de  “arte bruto”, o arte rudo,  le explicaba a Juan, “yo le describí a artistas que estaban fuera de la corriente principal, ellos aprendieron por sí mismos, algunas veces estos eran marginalizados, pero a menudo fueron reconocidos por su innato talento bruto. En algunas ocasiones estos artistas no fueron descubiertos sino hasta después de  sus muertes. En sí mismo el arte marginal se logro transformar en un gran movimiento, con prominentes espectáculos de arte dedicados exclusivamente a los artistas independientes de esta corriente. Cuando observe su obra y el hablo sobre que no había tenido un entrenamiento formal como pintor, enseguida pensé en relacionar a Juan en estos términos.

“Es un concepto interesante”, respondió Juan Pablo, “no tengo un entrenamiento formal, es verdad, he aprendido a pintar por medio del trabajo duro y la experimentación; Supongo que en realidad no soy un artista independiente y marginal, pero sí si mi obra es distinta al resto de lo que observas en las galerías de Mérida, eso me alegra mucho.

graffittiLe pregunte a Juan Pablo como se convirtió en pintor. Me dijo, “cuando tenía 16, me fui Denver Colorado como estudiante de intercambio y luego tuve un trabajo en el Disneyland de Orlando. Fue ahí donde conocí a una mujer noruega, nos casamos y mudamos a su país. Para ese entonces ya había incursionado en la pintura pero fue en Noruega donde realmente comencé  a pintar de manera formal.

“Acaso fue el amor o el paisaje lo que te inspiro”, le pregunte. El empezó a reír. A lo que contesto “creo que fue por ambas cosas, también fue la primera vez que tuve un buen trabajo y un  sueldo digno para comprar todo lo necesario que requiere un pintor, y fue en este punto donde empecé a considerar la pintura como una carrera. Ahorre una buena suma de dinero y cuando el matrimonio llego a su fin después de dos años y medio regrese a Mérida, de donde soy originario. Durante ese tiempo me dedique a pintar en mi estudio todos los días durante un año y medio hasta que el dinero se acabo. Ahora doy clases de español por medio tiempo y pinto cuando me es  posible.”

“Tu pareces tener tres estilos diferentes- retratos, naturaleza muerta, y arte op/pop que lucen un contexto casi político” observe. ¿Qué es lo que te hace trabajar en uno de estos estilos  por encima de los otros?”

“Realizo los retratos cuando tengo suficiente tiempo y energía”, respondió Juan Pablo. “Para mi representan la unidad porque  a pesar de que la gente pertenece a diferentes razas, las emociones se logran compartir.

“El me pillo observando un exuberante bodegón no tan diferente al de la mesa que estaba enfrente de nosotros. El bodegón o naturaleza muerta  son como ejercicios en perspectiva y color, y son los más fáciles para mí. Y cuando no quiero pensar absolutamente en nada, como cuando he estado ocupado toda la noche o no puedo dormir, escucho música a todo volumen y realizo arte pop.

juan-pablo“¿Cuáles son los pros y contras que consideras  de tener un entrenamiento formal comparado con  la manera en la que tú te convertiste en artista?, le pregunte. “Bien, es una muy buena pregunta” Juan Pablo consideró. “yo creo que la técnica aprendida en un ambiente formal te brinda una gran ventaja, porque todo lo que aprendí fue a través de prueba y error. Pero también existe cierta libertad en la fuerza pura de “la obra”, que  algunas veces me pregunto si me podría perder entre tanta estructura.” El ríe de nuevo. “pero algunas veces no sé cómo hacer ciertas cosas, y me hace pensar que necesito un mecanismo de critica formal, o mínimo un mentor iría muy bien a mi obra.

Juan Pablo encendió otro Delicado, el humo flotaba en el aire como su última declaración. No puedo evitar pensar que es un artista que va de un lado a otro y como si hubiese leído mi mente, me dijo, “el próximo febrero tengo planeado irme a San Cristóbal en Chiapas para poder pintar  durante unos cuantos meses ahí- veremos que sucederá, pero creo que será genial”.